Casi un mes recorriendo Vietnam, perdiéndome por sus dunas, su historia y los museos de la revolución. Vietnam en el corazón, escribiría el poeta. Yo lo confirmo.
Sapa es un lugar que queda en el norte de Vietnam. Es un valle que queda entre las nubes y que parece sacado de una postal.
Con cada viaje dejamos atrás muchas cosas, y solo así somos libres para vivir el momento en cada nuevo día. Fue lo que me pasó bajo el árbol de Buda. Por Hugo Cantuarias.
Me di cuenta de que la realidad de Río es incluso más potente y mágica de lo que yo imaginaba. Por Andrés Bartelsman.
Experimenté el cliché de perderse en Tokio, la ciudad más bipolar que he conocido, y aprendí algo fascinante.
Tenía ganas de conocer la vida y cultura de Marruecos, y vivir experiencias viajeras que recordaría hasta hoy. Y lo logré.
La tercera vez que fui a Nueva York lo hice sola. Por más críticas que recibí, creo que tomé la mejor decisión. Conocí personas increíbles y me sumergí en nuevas culturas.
Todavía no soy capaz de explicar por qué viajo. Viajar me emociona, me hace feliz y pleno, y me conecta con personas distintas pero a la vez muy parecidas.
Hay lugares que aún no sobreexplotados, donde se puede conocer la verdadera esencia de su cultura, paisajes, comidas y espontaneidad. Como Karimunjawa.
Tomamos el tren a Ljubljana, una capital que nos encantó. Es que Croacia tiene virtudes de sobra para entregar.
Este es el relato de mi recorrido por Phnom Penh y cómo Mao, mi guía, cambió mi modo de ver las cosas.
Los amigos árabes que he hecho en el último tiempo me provocaron ganas de conocer Arabia Saudita. Pero, por lo que averigüé, no es tan fácil entrar al país.