No es posible hacerle el quite a la ciudad puerto más importante del país, pero creo que vale la pena conocer sus rincones.
Antes de Portugal, tu sentencia: vivir es ser otro, recuerda Fernando. Vivir es ser otro, grita el tiempo y tus manos. Vivir es ser otro.
Nunca pensamos que esta terminaría siendo una de las mejores experiencias de nuestro viaje.
Sabía que esta isla tailandesa sería un paraíso, pero jamás esperé encontrarme con una fiesta playera única e irrepetible.
Siempre he leído mucho a García Márquez. Sin embargo, al conocer estos lugares confirmé que Colombia y Macondo son uno solo.
Tres horas de caminata, mucho calor y un par de errores culturales hicieron que los indios me dieran un regalo inolvidable.
Este no es el Sydney de los rubios y bronceados, sino el real, que no parece comercial de bronceador y que vale la pena conocer.
Me gustaría pensar que el origen se quiebra con una sucesión de días que como un susurro dictan que una vida después del después volví a Chiloé.
Decidí que llegar a Israel con más preguntas que respuestas a buscar entre ruinas e historia, será mi próximo gran viaje.
Existen tres lugares en este mundo que me permiten combinar mi amor por los gatos con mi pasión por los viajes. ¿Quieres conocerlos?
En el colegio me enseñaron la cultura egipcia, pero jamás pensé que estaría frente a frente con las fotos de aquellos libros.
Cerca de Veracruz hay unas magníficas pirámides poco conocidas por turistas y afuera de ellas hay cinco hombres que vuelan.